jueves, 17 de julio de 2014

Chico gris

Entre la acostumbrada lista de personas que observo
Me topé con un ser muy singular
Sus labios estaban secos y su aliento olía a cigarro
Su cara adornada de ojeras
emitían una sonrisa ligera.

Por accidente topé con su mano
Y sin planear me topé con sus labios
Y mientras cerraba los ojos
Sus manos me estaban tocando.

Y sin estar en mi lista de planes
Sin querer comencé a burlarlo
Porque no me sentía segura
Si debíamos continuarlo.

Pero entre un nuevo reencuentro
Vi sequedad en sus labios
Y mientras sostenía su cigarro
Escuchaba mi llanto por otro chico.

Y entre confusiones y besos
entre el café y la oscuridad
pude encontrar la diferencia
que nunca habia querido aceptar.

Sus labios me sonreían
Sus ojos me contemplaban
Entrelazabamos las manos
Sin un mañana que esperara.


Y entre sus ojos vi sinceridad, vi lágrimas, entre sus brazos me sentí reconfortada. Aunque él estuviera roto, aunque siguiera botando lágrimas, él se hallaba para mí. Aunque no pudiera repararlo, quería brindarle un poco de mí, y entre suspiros y abrazos, me decia en susurro que no me quería perder. Y mientras peleo conmigo misma, sobreviviendo en un intento de felicidad, el vive en colores fríos, que deseo renovar. Su depresión lo consumía, pero ahí estaba yo: como su única guía, confiaba en mí, y yo creía en ese momento. 

Nunca fue lo planeado, nunca deseaba que fuera así. Pero sin darme cuenta me está gustando el chico gris.

El que quiero pintar. 

En su placer oscuro me escondía, mientras pintaba una nueva sonrisa en su cara, sobreviviendo entre sus manos, y observando algun mañana.

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